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miércoles, 28 de mayo de 2014

Nuevos manuales de buenas prácticas para conservar el urogallo cantábrico

Nuevos manuales de buenas prácticas para conservar el urogallo cantábrico. La conservación del urogallo cantábrico y el desarrollo de las actividades tradicionales y turísticas deben ir de la mano para tratar de asegurar la supervivencia de la subespecie en la cordillera Cantábrica. Con esta premisa, en el marco del proyecto Life+ Urogallo cantábrico, SEO/BirdLife ha elaborado tres cuadrípticos informativos destinados al sector ganadero, cinegético y turístico: Ganadería de montaña y conservación del urogallo cantábrico, Caza y conservación del urogallo: una convivencia necesaria, y Turismo de montaña, actividades recreativas y conservación del urogallo cantábrico. Estas guías complementan al Manual de conservación del urogallo cantábrico publicado también por SEO/BirdLife en agosto de 2013.

Cuadríptico que recoge las buenas prácticas cinegéticas que puedan contribuir a la conservación del urogalloCuadríptico que recoge las buenas prácticas cinegéticas que puedan contribuir a la conservación del urogallo

El objetivo de estas publicaciones es ofrecer un manual de buenas prácticas que contribuya a mejorar la convivencia entre estas actividades y la conservación del urogallo. Entre los temas que se abordan en estos materiales divulgativos se encuentran la necesidad de colaborar con el sector cinegético para disminuir densidades excesivas de ungulados silvestres (caso del ciervo y jabalí, que ejercen un efecto negativo sobre el urogallo como competidores y depredadores); la peligrosidad de determinados cercados ganaderos (por el riesgo de colisión de urogallos contra los mismos) y cuya solución pasa por colocar elementos visibles en las alambradas, o la necesidad de regular actividades deportivas multitudinarias como carreras de montaña o rutas a pie y en bicicleta que atraviesen áreas protegidas.
Para ello se establecen una serie de recomendaciones generales y se incide en la necesidad de trabajar conjuntamente para crear alianzas entre todos los sectores implicados en la conservación y el manejo de los diferentes espacios naturales de la cordillera Cantábrica, lo que se conoce como custodia del territorio. Este tipo de acuerdos con propietarios de terrenos persiguen la gestión mutua del pastoreo y la realización de planes concertados de caza y custodia que permita la actividad cinegética


Manual de buenas prácticas de turismo de naturaleza.Manual de buenas prácticas de turismo de naturaleza.
“Se han editado 1.000 manuales para cada sector (caza, ganadería y turismo) cuya difusión se está realizando a través de charlas en toda el área de distribución del urogallo cantábrico, en las que se abordan las buenas prácticas destinadas a compatibilizar estas actividades con la conservación de la especie y las posibilidades de aplicarlas en terrenos privados que puedan participar en el programa de custodia del territorio del proyecto Life+ urogallo cantábrico”. Explica Javier Purroy, técnico de SEO/BirdLife en este proyecto Life.
Además, estos materiales también se distribuirán por correo a Ayuntamientos, sociedades de cazadores y ganaderos, y a cualquier entidad que los solicite. También se repartirán por centros de interpretación de los espacios naturales de la cordillera.

Tranquilidad y ordenación de usos
El urogallo cantábrico es muy sensible a la presencia humana y por tanto deben evitarse actividades que les provoquen molestias en las zonas y épocas críticas: el celo, la reproducción y la invernada. Es imprescindible, además, que se respeten los planes de ordenación y gestión de los espacios naturales, y se restrinjan ciertas actividades en las zonas más susceptibles de causarles molestias. Estas áreas sensibles para el urogallo suponen una proporción muy reducida y localizada y, por tanto, permiten que haya espacio suficiente para que se puedan llevar a cabo otros usos del territorio sin que afecten a la especie.

Custodia del territorio
Para conseguir la implicación de estos sectores en la conservación del urogallo se están organizando durante los meses de mayo y junio una serie de seminarios informativos a lo largo de toda la cornisa cantábrica. Este programa permite que cualquier propietario de terrenos pueda contribuir a la conservación del urogallo recibiendo a su vez beneficios adicionales en el marco de un acuerdo de custodia.

Colocación de balizas en cercados ganaderos para evitar la colisión de los urogallos ©SEO/BirdLifeColocación de balizas en cercados ganaderos para evitar la colisión de los urogallos ©SEO/BirdLife
SEO/BirdLife defiende la necesidad de mantener las actividades económicas que se llevan a cabo en la cordillera Cantábrica y que deben ser la base de su desarrollo socioeconómico, siendo estas perfectamente compatibles con la conservación del urogallo mientras se tengan en cuenta ciertos criterios básicos para evitar perjudicar a la especie en los lugares donde sigue presente. En este sentido, la custodia del territorio se perfila como una herramienta que debe complementar a políticas activas de las Administraciones públicas y que busquen la implicación de los habitantes de las áreas rurales en la conservación de la naturaleza como la principal fuente de recursos para sus actividades.
Entre los diferentes acuerdos de custodia firmados hasta el moemento, destaca el realizado con la Asociación de Cazadores del Monte, que lleva a cabo el aprovechamiento cinegético dentro del monte de utilidad pública de 190 hectáreas. Pare ello, se ha promovido la firma de un acuerdo de custodia con las juntas vecinales de Salientes, Valseco y Salentinos para la mejora del hábitat en la ZEPA Alto Sil (León).
Según Purroy, “estos acuerdos están teniendo una buena acogida, si bien es necesario seguir trabajando en explicar el concepto de custodia del territorio, que es relativamente nuevo y poco conocido todavía por un amplio sector de la población”.



SEO

lunes, 26 de agosto de 2013

El valor de la carroña

El valor de la carroñaDesde que el ser humano comenzó a domesticar el ganado, ha contado con un aliado natural para deshacerse de los cadáveres de sus animales. Cuando a un pastor se le moría una oveja o una cabra, no tenía más que abandonarla en el campo para que la naturaleza hiciese su trabajo: las aves carroñeras, como los buitres o los milanos, se ocuparían de hacerla desaparecer en cuestión de horas o incluso minutos.

Pero hace algo más de una década, la crisis de las vacas locas acabó con esta simbiosis milenaria entre aves carroñeras y pastores. Un problema creado por la ganadería industrial acabó afectando a las prácticas ganaderas extensivas y respetuosas con el medio. La preocupación por la enfermedad llevó a la Unión Europea a publicar en 2002 un reglamento para regular el destino de los subproductos animales no dirigidos al consumo humano, que obligaba a los ganaderos a acogerse a un sistema para recoger los cadáveres del ganado. En ciertos casos, las carroñas podían dejarse en puntos de la red de muladares –una red bastante deficiente en muchos lugares- para la alimentación de las aves necrófagas, pero normalmente el destino era la incineración.

Esta nueva situación perjudicaba por una parte a los pastores, que tuvieron que empezar a pagar por un servicio que la naturaleza hacía gratis, una importante carga adicional para un sector que ya pasa por tiempos difíciles. También fue un golpe duro para las aves necrófagas, que tenían mucho menos alimento disponible en el campo. "La escasez de alimentos ha llevado a las aves, principalmente los buitres, a modificar su comportamiento natural en la búsqueda de alimento, y se han multiplicado los conflictos con ganaderos", explica la técnico del programa de especies de WWF España, Gema Rodríguez.

Además, el nuevo modelo de alimentación en muladares, que eliminaba el azar de la búsqueda de recursos –las carroñas aparecen en un lugar concreto y predecible, en vez de en cualquier punto del campo, como antes- ha perjudicado a aves como el alimoche frente a la feroz competencia de los buitres leonados. Un estudio publicado por investigadores del CSIC en marzo de 2013 reveló que los muladares actúan como "trampas ecológicas" que perjudican la coexistencia de las aves carroñeras. Según los investigadores, "la normativa sanitaria debe permitir que las carroñas de ganado extensivo y de ungulados salvajes queden en la naturaleza de modo impredecible, tal y como ha ocurrido durante siglos en los sistemas agroganaderos mediterráneos".

Por suerte, reconociendo la importancia de la práctica tradicional de abandonar animales muertos en el campo para la alimentación de las aves y otros animales carroñeros, en 2009 la UE aprobó una normativa –traspuesta a la legislación nacional en noviembre de 2011- para volver a permitir a los ganaderos extensivos abandonar las carroñas de sus animales en el campo. Poco a poco las Comunidades Autónomas –de momento 7 de las 17- van aplicando la nueva norma en sus legislaciones autonómicas. La última ha sido Castilla y León, una región de gran importancia para las aves carroñeras. En Segovia está el Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega de WWF, que alberga la mayor colonia europea de buitre leonado y donde cría una de las principales poblaciones de alimoche en España. Para ofrecer información a los pastores de la zona sobre el nuevo decreto en Castilla y León y sobre los procedimientos que tienen que seguir para conseguir la autorización para volver a dejar carroña en el campo, WWF convocó ayer una jornada en la casa del parque de Montejo, que contó con la presencia de una treintena de ganaderos y de la Jefe de Sección de Espacios Naturales y Especies Protegidas de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, Elena Hernández. 

Los ganaderos estaban encantados con el nuevo decreto que les permite dejar los cadáveres en el campo "como se ha hecho toda la vida", nos dijo Víctor, un pastor de ovejas de Fuentelcésped. Además del ahorro, coinciden en que el método tradicional para deshacerse de los cadáveres es mucho más limpio. "Lo que se hace ahora con el sistema de recogida es muy artificial y rompe la cadena alimentaria. Además, cuando el camión de recogida de cadáveres va de explotación en explotación es un auténtico peligro para la propagación de enfermedades a nuestros animales", nos contó Yoli, una joven pastora de cabras de Fuentenebro. 

Con el nuevo decreto, se hará una estimación de cuánto alimento necesitan las poblaciones de aves necrófagas, y los ganaderos autorizados a dejar carroñas podrán hacerlo en las "Zonas de Protección para la Alimentación de Especies Necrófagas de Interés Comunitario (ZPAEN)", que en el caso de Castilla y León ocupan una gran parte del territorio –incluida toda la provincia de Segovia. 

La aprobación del decreto es sin duda una buena noticia para la conservación de especies amenazadas como el alimoche, el buitre negro o el milano real. Es ahora el turno de las Comunidades Autónomas que aún no han aplicado en su legislación el real decreto aprobado por el Consejo de Ministros hace ya casi dos años. "Es incomprensible que regiones tan importantes para las aves carroñeras y ciertos carnívoros como Extremadura, Aragón, Navarra o Asturias aún no hayan puesto en práctica la nueva normativa. Las aves y los pastores están a la espera", concluye Gema Rodríguez. 

lunes, 24 de junio de 2013

La guerra eterna del Lobo

La guerra eterna del Lobo: El pulso entre los enemigos y los defensores del lobo ha alcanzado en Ávila una intensidad desconocida desde hace décadas, con una declaración oficial que pide una provincia “libre de lobos”.