Un cambio climático que varió alimentos hizo desaparecer a los hominoideos.
Según una investigación que publica hoy la revista “Plos
One”, la especialización alimentaria que permitió la expansión de los
hominoideos de África hacia Eurasia hace 14 millones de años también
parece que fue la responsable de su desaparición.
El estudio del ICP ha deducido la dieta de
cinco especies de hominoideos de la Península
Ibérica a partir del microdesgaste que presentan sus dientes y ha
comparado los resultados con los de otras especies del Este de Europa.
No hubo adaptación
Los paleontólogos han concluido que un cambio climático habría
reducido la disponibilidad de su alimento principal y las especies no se
habrían adaptado a otros recursos alimentarios.
Tras expandirse por África hace 23 millones de años, los hominoideos
empezaron a dispersarse por Eurasia hace 14 millones de años, donde se
diversificaron y dieron lugar a numerosas especies.
La mayor muestra de esta diversidad la han encontrado en los
yacimientos catalanes del Vallés-Penedés,
que desde mediados del siglo XX han proporcionado nuevas especies de
este grupo como el ‘Pierolapithecus catalaunicus’, el hominoideo
encontrado en Els Hostalets de Pierola (Barcelona), conocido
popularmente como ‘Pau’.

También se han encontrado restos del ‘Anoiapithecus brevirostris’,
apodado “Lluc”, o el ‘Hispanopithecus laietanus’, de hace 9 millones de
años, bautizado como “Jordi”.
Aunque se han publicado numerosos artículos sobre diversos aspectos
paleobiológicos y ecológicos de estas especies, como el tipo de
locomoción que presentaban o cómo era el ecosistema donde vivieron,
hasta ahora no se había estudiado su dieta a partir de las marcas que
los alimentos dejaron en sus dientes.
Cada tipo de alimento produce una abrasión microscópica
característica en el esmalte dentario que los paleontólogos han
identificado y asociado a un tipo de dieta mediante la comparación con
especies actuales de dietas conocidas.
El análisis del desgaste dental ha revelado que las
diferentes especies de hominoideos del Mioceno presentaban una
alimentación diversa y no basada en hojas y brotes, como se pensaba
hasta ahora.
Mientras que ‘Pierolapithecus catalaunicus’ comía alimentos duros,
como frutos con cáscara o semillas, ‘Hispanopithecus’ preferían frutos
más blandos, mientras que otras especies habrían alternado ambos tipos
de alimento en función del ambiente donde vivían, algo poco común en las
especies actuales de primates.
La investigación, dirigida por Daniel DeMiguel, relaciona esta diversidad en la dieta con el inicio de
un cambio climático, que se habría vuelto más frío y con una estacionalidad más marcada.
“Probablemente, los hominoideos desarrollaron diferentes dietas como
respuesta a una gran variedad de ecosistemas que aparecieron tras el
cambio climático, hecho que les fue también útil para minimizar la
competencia entre ellos”, ha explicado Daniel DeMiguel.
Especialización de la dieta
Esta especialización en la dieta que les permitió adaptarse a
diversos ambientes y les permitió sobrevivir, también podría haber sido
la causa de su extinción, según el trabajo.
Cuando los cambios en el clima se hicieron más acusados, los hábitats
de estas especies se fragmentaron y sus alimentos favoritos comenzaron a
escasear durante largas épocas del año.
En Europa central y occidental, estas especies no habrían sido
capaces de adaptarse a otros tipos de alimentación y se extinguieron
hace entre 12 y 9 millones de años, respectivamente, mientras que las
especies del Este de Europa sobrevivieron hasta hace 7 millones de años.
En el estudio se han analizado
15 molares de 5 especies diferentes de hominoideos de
la Península Ibérica y de 4 especies del oeste del continente
euroasiático encontradas en las actuales Grecia, Italia, Hungría y
Turquía.
Para inferir su dieta, los investigadores han comparado su desgaste
dentario con el de especies actuales de primates como chimpancés,
gorilas o babuinos, cuya alimentación es conocida. EFE
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EfeVerde