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martes, 21 de octubre de 2014

Primera reintroducción de urogallos cantábricos en España

Primera reintroducción de urogallos cantábricos en España.
El pasado 3 de octubre tres hembras de urogallo cantábrico nacidas en cautividad fueron liberadas en la vertiente leonesa del Parque Nacional de Picos de Europa. Estos ejemplares, nacieron a finales de junio y principios de julio en el centro de cría de Sobrescobio (Principado de Asturias) y todo el proceso de cría, reintroducción y seguimiento forma parte del programa Life+ Urogallo cantábrico, que coordina la Fundación Biodiversidad, del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, donde SEO/BirdLife participa como socio encargado de las labores de mejora del hábitat, concienciación y difusión de los problemas de esta subespecie de urogallo, la más meridional y amenazada del mundo. Se trata, por tanto, de un hito histórico en nuestro país por su novedad, por su gran complejidad técnica y por el elevado riesgo que comporta la reintroducción con éxito de esta subespecie tan singular.

Traslado de las tres urogallinas a la zona de suelta ©Fernando BallesterosTraslado de las tres urogallinas a la zona de suelta ©Fernando Ballesteros


Aclimatación al hábitat

A las 12 semanas de su nacimiento, los ejemplares que iban a ser introducidos fueron trasladados al parque de presuelta, instalado en un área óptima para su liberación y cuya función ha sido la de aclimatar a los urogallos al lugar, desarrollar su sentido de orientación en ese territorio, contribuir a la cohesión del grupo, aprender a alimentarse y ocultarse de los posibles predadores. Todo ello supervisado por un equipo de los mejores expertos.

Antes de su liberación, los urogallos han permanecido en el parque de presuelta durante ocho días, transcurridos los cuales, y tras comprobar su correcta aclimatación, se han abierto las puertas para que puedan abandonarlo por su propia iniciativa y de forma tranquila y progresiva. Todas las labores de captura, traslado y liberación se han realizado con la máxima precaución, siguiendo los protocolos establecidos para estas acciones, generando el menor estrés posible a los ejemplares. Tras su captura en el centro de cría, los ejemplares han sido marcados con radioemisores para su identificación y seguimiento, y poder valorar el éxito del programa de reforzamiento poblacional.


Vídeo del traslado de tres hembras de urogallo cantábrico desde el centro de cría y reserva genética de Sobrescobio (Principado de Asturias) hasta un amplio parque de presuelta en el Parque Nacional de Picos de Europa, donde han permanecido hasta ser liberadas.

La selección del área de suelta se ha realizado siguiendo criterios como la calidad del hábitat, la posibilidad de dispersión de los ejemplares, la presencia de la subespecie en la zona y el grado de protección del territorio. En concreto, la zona de suelta presenta un hábitat de excelentes condiciones: las zonas forestales y supraforestales tienen una buena cobertura de arandaneras que proporcionarán abundante alimento y protección adecuada para las jóvenes urogallinas, que pueden ocultarse de los depredadores y defenderse de las inclemencias meteorológicas a lo largo de todo el ciclo vital. También hay buenas posibilidades de dispersión en caso de que las aves no se adapten correctamente a la zona de suelta.

Complejo proceso de crianza

La principal dificultad del programa de reforzamiento es la elevada tasa de mortalidad de los ejemplares jóvenes de esta especie, a la que, en el caso de los liberados, se podría sumar una menor capacidad de aclimatación. Por ello, el proceso de crianza de los tres ejemplares ha sido complejo y muy cuidado, tratando de conseguir individuos capaces de adaptarse a la vida en libertad. En este sentido, se han reducido al máximo el manejo y las molestias que se pudieran ocasionar a las aves en el periodo de cría, evitando en la medida de lo posible el contacto visual con los cuidadores para prevenir comportamientos atípicos ante las personas. Además, se les ha proporcionado una adecuada dieta natural, para facilitar su adaptación a los alimentos silvestres y se han desarrollado técnicas de manejo para potenciar comportamientos favorables de identificación y huida frente a los depredadores.

Vista parcial del voladero de presuelta de los urogallos ©Fernando BallesterosVista parcial del voladero de presuelta de los urogallos ©Fernando Ballesteros
Asimismo, para favorecer la máxima supervivencia de las hembras de urogallo en la zona de suelta y posibilitar el éxito del refuerzo poblacional, se han acometido también actuaciones preparatorias en el hábitat, como mejoras en la estructura de la masa forestal, señalización de cercados ganaderos y control de la presión de los depredadores y competidores. En todas las labores se ha contado con el apoyo y colaboración de la población local, propietaria del monte donde se llevan a cabo las actuaciones.

“Esta suelta ha supuesto revertir la situación del urogallo cantábrico en el Parque Nacional de los Picos de Europa, donde la especie prácticamente había desaparecido. Detrás de este hito en la conservación hay  un ingente esfuerzo técnico y humano desarrollado gracias al proyecto Life. Ahora empieza otra etapa, también difícil y más larga, para consolidar este programa de reforzamiento con la suelta progresiva en los próximos años de nuevas aves que sean capaces de generar un núcleo poblacional viable”, explica Felipe González, técnico de SEO/BirdLife en el proyecto.


Programas de cría en cautividad

Los programas de cría en cautividad y de reforzamiento del urogallo cantábrico constituyen acciones piloto en la conservación de esta subespecie, y están basadas en experiencias previas realizadas en otros países europeos con otras subespecies de urogallo u otras galliformes. El éxito de la cría en cautividad depende de numerosos factores, como los resultados del programa de captura, marcaje y retirada de puestas, de la productividad de las hembras reproductoras en el centro de cría, así como de las dificultades propias del proceso de cría en cautividad.

Vista exterior del voladero de presuelta ©Fernando BallesterosVista exterior del voladero de presuelta ©Fernando Ballesteros
A pesar de la complejidad del programa de cría, el proyecto Life+ Urogallo cantábrico apuesta por el reforzamiento de las poblaciones a partir de ejemplares cautivos para ayudar a frenar el declive de esta subespecie en peligro de extinción, y como medida complementaria a las acometidas sobre el terreno. En concreto, en la cordillera Cantábrica, la baja densidad de las zonas que actualmente mantienen ejemplares de urogallo, y su escasa productividad, dificultan enormemente la posible recuperación de las poblaciones aisladas a partir de los núcleos-fuente naturales. El proyecto, por tanto, pretende reforzar estos núcleos y rescatar parte de la variabilidad genética que representan, sin por ello reducir los esfuerzos paralelos para la conservación de las poblaciones silvestres y de su hábitat.

De hecho, SEO/BirdLife lleva años implicada en la mejora del hábitat, como subraya Javier Purroy, técnico de esta ONG conservacionisa en el proyecto: “con la campaña “El Sonido del Bosque”, en 2008 realizamos las primeras acciones de mejora del hábitat en Picos de Europa, que a partir del 2010 se integraron en  el proyecto Life+ Urogallo cantábrico. Esto ha permitido preparar el terreno para el regreso del urogallo. En este sentido hay que destacar la envergadura de los importantes trabajos efectuados por SEO/BirdLife y que han incluido el soterramiento de dos kilometros de tendido eléctrico en el collado de Panderrueda, la eliminación de vallados peligrosos, la reducción del efecto de predadores y competidores, y la mejora de los hábitats forestales y supraforestales. Estas actuaciones deberán continuar para garantizar que estos urogallos encuentran las mejores condiciones para su regreso al parque nacional”.

Para este ingente trabajo de reintroducción de ejemplares, el Life+ Urogallo cantábrico sigue las líneas estratégicas promovidas por el Plan de Acción de Conservación de Tetraónidas elaborado por la UICN y recogidas en la Estrategia para la Conservación del Urogallo Cantábrico de España. Las acciones llevadas a cabo han seguido también las pautas recogidas en el documento técnico “Programa de reforzamiento de la población de urogallo cantábrico”.



SEO

domingo, 22 de junio de 2014

El bisonte europeo regresa a Rumanía

El bisonte europeo regresa a Rumanía.
Los primeros 17 animales llegaron en mayo desde reservas naturales y centros de cría de toda Europa.
Hasta octubre, estarán sometidos a vigilancia especial y en semi cautividad, antes de soltarlos en las florestas de Tarcu Armenis.
Esta región de los Cárpatos ha sido elegida porque fue en el pasado uno de los hábitats principales de este enorme animal.
Además, destaca por su escasa actividad humana, su exhuberante biodiversidad y la presencia de corredores ecológicos, que facilitan la superviviencia y expansión del mamífero más grande de Europa.
Después del periodo de adaptación, los animales vivirán en absoluta libertad en una zona de 59.000 hectáreas.
Ya no recibirán alimentos de los organizadores de la repoblación, Rewilding Europe y World Wide Fund Rumanía (WWF), a no ser que la dureza del invierno obligue a intervenir.

Novedosa reintroducciónbisonte europeo

“Es un día muy importante porque normalmente solemos perder especies pero hoy hemos ganado una en este área”, dijo la directora de WWF Rumanía, Magor Csibi, cuando llegaron los bisontes.
“Si durante mucho tiempo la solución para proteger el ecosistema pasaba por alejar a la gente, apreciamos hoy cómo las personas y la naturaleza tienen la oportunidad de convivir juntos”, agregó.
Esta reintroducción es novedosa en Europa porque es la primera que se lleva a cabo no en una reserva natural, sino en un paraje donde los animales tendrán absoluta libertad de movimiento.
“El bisonte es parte de nuestro patrimonio cultural rumano”, explica Adrian Hagatis, encargado del proyecto de Rewilding Europe en los Cárpatos meridionales.
“Se trata de una especie que se extinguió en Rumanía hace más de 200 años, pero nunca ha desaparecido de nuestras mentes y almas”, asegura en declaraciones a Efe en Bucarest.
El último bisonte libre en Rumanía fue cazado en 1790 en las montañas de Transilvania.
Con la iniciativa “Bisonte Montañas Tarcu”, se pretende, sobre todo “enlazar la preservación de la naturaleza y el hábitat con el desarrollo local mediante la creación de una red de atracción turística”, explica Hagatis.
“Los habitantes de la zona están apoyando nuestra iniciativa, aportando el terreno y su valiosa colaboración para que esta especie se adapte a su nuevo estilo de vida silvestre”, añade el experto.
Destaca que ya se ha contratado a dos guardas forestales y que se continuará generando empleo gracias al turismo ecológico.


Medio millar de bisontes

La manada de bisontes crecerá este verano con otros 10 ejemplares y seguirá incrementándose con otros 20 cada año, hasta alcanzar al menos los 200 en el año 2024.
Pero si los animales se reproducen como se espera, la cifra se elevará hasta el medio millar de bisontes.
“El bisonte es una especie frágil porque su diversidad genética es muy baja; sólo se reproduce el macho dominante”, advierte Hagatis, quien se muestra optimista pese a las dificultades que afrontarán para su integración en el nuevo medio.
Los animales traídos a Rumanía tienen una edad media de tres años y la esperanza de vida de la especie no supera los 20.
En su nuevo ecosistema estarán acompañados de otros animales salvajes como osos y lobos.
“La única manera de evitar que desaparezcan por la falta de comida a causa de las bajas temperaturas pasa por incrementar su población lo más rápido posible”, señala Hagatis.
Precisa que intentarán que se apareen todos sus miembros para que hayas más individuos que aseguren la supervivencia de la manada.
Para poder seguir su rastro, los científicos han les colocarán unos collares que permitirán localizarlos, sobre todo a los machos dominantes, mediante GPS.
Según Rewilding Europe, actualmente en todo el mundo hay solo 5.046 ejemplares del bisonte europeo, de los que unos 3.230 viven en libertad o en semi cautividad.



EFEverde