TURRIALBA, Costa Rica (20 de diciembre de 2013) _Las áreas que son
“hotspots” o “sitios críticos” con altos índices de biodiversidad pueden
tener un valor más alto para otros servicios importantes del
ecosistema, incluyendo el almacenamiento de carbono, la conservación del
agua y de la belleza escénica, de acuerdo con un
nuevo estudio
realizado en Costa Rica. Sin embargo, en áreas de alto almacenamiento
de carbono, los beneficios de otros servicios son ligeramente más bajos.
Eso significa que los planificadores del uso de la tierra pueden
cosechar los máximos beneficios de los distintos servicios ambientales
si enfatizan la protección de áreas con alta biodiversidad, dijo Bruno
Locatelli, autor principal de un trabajo publicado en la revista
‘Environmental Conservation’.
“Los hotspots de biodiversidad tienen más probabilidades de ser
hotspots de múltiples servicios del ecosistema, pero esto no es verdad
necesariamente para aquellos que brindan otros servicios”, dijo
Locatelli, científico del
Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y del Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (CIRAD).
El estudio, que examinó las sinergias y ventajas y desventajas entre
los servicios del ecosistema, especialmente en parques nacionales,
mostró que las áreas con alto almacenamiento de carbono y alta
biodiversidad no siempre coincidían.
“Encontramos que si uno enfatiza la protección de las áreas de alta
biodiversidad en Costa Rica, se producirán beneficios colaterales para
los otros tres servicios del ecosistema”, dijo Locatelli. “Pero si uno
pone énfasis en la protección de áreas para el almacenamiento de
carbono, los beneficios colaterales son más bajos”.
Esto tiene implicancias importantes para los programas de REDD+
(Reducción de Emisiones derivadas de la Deforestación y Degradación
Forestal), mecanismo respaldado por Naciones Unidas que daría incentivos
para conservar los bosques y
reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
“Si los programas de REDD+ son diseñados estrictamente para maximizar
el almacenamiento de carbono, puede que no protejan a los bosques que
brindan los mayores beneficios a la sociedad en cuanto a biodiversidad, o
a los más importantes servicios del ecosistema local”, dijo Locatelli.
“Esas iniciativas podrían tener mayores beneficios colaterales para las
poblaciones locales y el país si se seleccionara las áreas prioritarias
en base al valor de los múltiples servicios del ecosistema.”
Costa Rica ha sido pionera en pagos por servicios del ecosistema
(PES), donde los propietarios de tierra reciben compensaciones por
gestionar los bosques u otras tierras de manera sostenible.
En algunos casos, los bosques brindan servicios que benefician a los
residentes locales, tal como la belleza escénica o la regulación del
suministro de agua río abajo. Otros servicios, como la biodiversidad o
el almacenamiento de carbono para mitigar las emisiones de gases de
efecto invernadero, benefician a todo el país, incluso a todo el mundo,
indicaron los científicos.
El estudio encontró que los servicios brindados por los ecosistemas
variaban dependiendo de factores como la topografía, el clima y la
biogeografía.
Por ejemplo, los bosques protegen más los suelos contra la erosión en
pendientes de montaña que en las tierras bajas, en tanto que los
bosques en tierras bajas tienden a ser el hogar de un número más grande
de especies.
Los bosques nubosos en las montañas centrales de Costa Rica son
especialmente ricos en servicios del ecosistema, sin embargo, debido a
que tienden a tener muchas especies endémicas, almacenan grandes
cantidades de carbono en el suelo y atrapan el agua de las nubes.
Los investigadores encontraron que 80 por ciento de los sitios
críticos de carbono y biodiversidad estaba concentrado en seis cuencas
del país. Dos cuencas – Reventazón-Parismina y Chirripo-Tortuguera
– eran sitios críticos para los cuatro servicios del ecosistema que
estudiaron.
“Encontramos sitios críticos de múltiples servicios, especialmente
alrededor de áreas densamente pobladas en el valle central de Costa
Rica, donde muchas personas se benefician”, dijo Locatelli.
Las áreas protegidas en esa región regulan el suministro de agua para
miles de personas que viven aguas abajo, en tanto que ofrecen belleza
escénica para los pobladores urbanos. “Los
bosques nublados también contienen mucho carbono, especialmente en los suelos, en tanto que los bosques secos contenían menos”, manifestó.
Locatelli y sus colegas elaboraron mapas no solamente de las cuencas
que brindan los cuatro servicios del ecosistema, sino también de las
personas que se benefician con ellos. Para esquemas PES, el valor de los
servicios se basa en una combinación del suministro natural de los
servicios y la demanda humana.
Simplemente elaborando mapas de los sitios críticos de los servicios
del ecosistema los legisladores podrían concluir que vale la pena
conservar algunos lugares y otros no, dijo Locatelli.
“Basar el análisis en el valor de los servicios del ecosistema en vez
de en los sitios críticos, ayudaría a los planificadores a tomar
mejores decisiones sobre la conservación de múltiples servicios”.
Para más información sobre los temas tratados en este artículo, sírvase contactar a
b.locatelli@cgiar.org
El presente trabajo forma parte del Programa de Investigación de
CGIAR sobre Bosques, Arboles y Agroforestería y está respaldado por
AusAid (Asociación de investigación CIFOR- REED+) y el Programa
Agroambiental Mesoamericano de CATIE (MAP).
CIFOR