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lunes, 14 de julio de 2014

Así es el impresionante vuelo de las abejas en cámara lenta


A estas alturas no quedan dudas de la importancia que tienen las abejas para la humanidad, y no sólo por conocer que se encargan de la creación de miel, sino por el importante trabajo de polinización de cultivos. Y por ello nos parece importante presentar este gran vídeo creado por el fotógrafo Michael Sutton, en el cual nos muestra, en cámara lenta, el vuelo de estos pequeños antófilos.
Me es difícil describir lo impresionante que es ver estos insectos mover sus pequeñas y delicadas alas para elevarse por lo aires, pero sí me atrevo a decir que éste es uno de esos videos que no pueden pasar desapercibidos por nadie.
Gracias naturaleza.
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La noticia Así es el impresionante vuelo de las abejas en cámara lenta fue publicada originalmente en Xatakaciencia por Rodrigo Garrido.

domingo, 22 de junio de 2014

Las abejas que trabajan para producir solo un kg de miel

7894625598_9f19bd8c67.jpgSi les tenéis pánico a las abejas, quizá os apetezca instalaros en Alert, el asentamiento humano más septentrional del mundo: las abejas viven en cualquier lugar en donde haya flores; por lo tanto, habitan todos los continentes, excepto la Antártida y el ártico.
Cada abeja obrera recorre durante sus escasos 50 días de vida aproximadamente 40 kilómetros. Visita unas 7.200 flores para fabricar 5 gramos de miel. O lo que es lo mismo: para fabricar un simple kilogramo de miel son necesarias 1.440.000 flores y la colaboración de 200 obreras. Parece mucho, pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que en una colmena suelen vivir entre 30.000 y 60.000 abejas. La actividad anual de las abejas melíferas de una misma colonia alcanza una producción media de entre 20 y 30 kilos de miel.
La miel es la única secreción comestible, aparte de la leche, que, si se guarda correctamente, no se estropea con el tiempo. En yacimientos arqueológicos de tumbas faraónicas, por ejemplo, se ha hallado miel de 3.000 años de antigüedad con la que podríais untaros tranquilamente las tostadas del desayuno. Y es que la miel de las abejas se usaba en el antiguo Egipto y en Grecia para embalsamar a los muertos, ya que este producto contiene sustancias bactericidas.
Además, después de comer M&M's, las abejas producen miel de colores.
En Xataka Ciencia | Los peores lugares donde te podría picar una abeja
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La noticia Las abejas que trabajan para producir solo un kg de miel fue publicada originalmente en Xatakaciencia por Sergio Parra.

jueves, 5 de junio de 2014

Un pesticida a base de veneno de araña podría proteger las poblaciones de abejas

Declive abejas. Un pesticida natural, sintetizado a partir del veneno de una araña, podría ser una alternativa a los tratamientos químicos industriales, que podrían ser los causantes de la disminución de las poblaciones de abejas en muchos países.
Las poblaciones de abejas se encuentran en franco declive debido al uso masivo de pesticidas. Un hecho que amenaza a la agricultura global y el equilibrio de la biodiversidad del planeta. Desde el 2007 la tasa de mortalidad de las abejas viene siendo del 30% anual.
El nuevo compuesto protege a las plantas de plagas indeseables sin hacer daño a las abejas, el compuesto contiene toxinas de la araña australiana y de una proteína del narciso de las nieves.
La revista Proceedings of the Royal Society B publicó los resultados de las investigaciones que han resultados muy satisfactorias y esperanzadoras, en especial por la repercusión positiva que el pesticida puede tener sobre las abejas.
Vía | BBC
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La noticia Un pesticida a base de veneno de araña podría proteger las poblaciones de abejas fue publicada originalmente en Xatakaciencia por Carlos Alcayde.

sábado, 10 de mayo de 2014

Un estudio científico vincula la desaparición de abejas con un tipo de insecticidas

Un estudio científico vincula la desaparición de abejas con un tipo de insecticidas. Los resultados de la investigación, publicados en la revista “Bulletin of Insectology”, refuerzan los de otros trabajos similares que relacionan el conocido como “transtorno del colapso de las colonias”, por el que las abejas abandonan sus colmenas durante el invierno y acaban muriendo, con este tipo de productos químicos.
En concreto, el estudio de Harvard se centra en dos tipos de neonicotinoides, el imidacloprid y la clotianidina, dos de las tres variantes de pesticidas empleados en el cultivo de plantas y cereales prohibidas en la Unión Europea (junto al tiametoxam) desde el pasado diciembre por ser perjudiciales para las abejas.
Desde 2006 se han producido significativas pérdidas de abejas por el transtorno del colapso de las colonias (CCD, en inglés), un problema que ha causado gran preocupación en la comunidad científica por la importancia de la polinización que realizan estos insectos.
Se han considerado diferentes causas de estas muertes, como infecciones, las malas prácticas apícolas o la exposición a los insecticidas, y esta última hipótesis es la que confirma el estudio de la Universidad de Harvard.
“Hemos demostrado otra vez en este estudio que los neonicotinoides son muy probablemente los responsables de desencadenar el CCD en las colmenas que estaban sanas antes de la llegada del invierno”, explicó en un comunicado el director de la investigación y profesor asociado de Harvard, Chenseng Lu.
Lu y su equipo estudiaron la salud de 18 colonias de abejas en tres ubicaciones diferentes entre octubre de 2012 y abril de 2013 y, en cada grupo de seis colmenas, los científicos trataron dos colonias con imidacloprid, otras dos con clotianidina y dejaron dos restantes sin tratamiento (grupo control).
Con la llegada de los meses fríos, el tamaño de todas las colonias de abejas disminuyó, pero a partir de enero de 2013, las poblaciones del grupo de control empezaron a recuperarse, tal y como se esperaba, mientras que las de las colmenas tratadas con neonicotinoides siguieron descendiendo.
Al final del experimento, seis de las doce colonias tratadas se habían perdido y las colmenas estaban vacías (un indicio del CCD), mientras que en el grupo de control, sólo en una de las seis poblaciones se encontraron miles de abejas muertas en la colmena y con síntomas de haber sufrido el ataque de un parásito.
Aunque otros estudios sugieren que la mortandad de las abejas puede deberse a la reducida resistencia a los parásitos por su exposición a los insecticidas, el estudio dirigido por Lu halló que las abejas con CCD tenían niveles similares de patógenos que las del grupo de control que, además, sobrevivieron en su mayoría al invierno.
“Pese a que hemos demostrado la validez de la asociación entre neonicotinoides y CCD en este estudio, la investigación futura podría ayudar a dilucidar el mecanismo biológico responsable de la vinculación de las casi letales exposiciones con el CCD”, añadió Lu.



EFEverde

viernes, 17 de enero de 2014

Colocan sensores en las abejas para saber más sobre su productividad y supervivencia

Colocan sensores en las abejas para saber más sobre su productividad y supervivencia. Un equipo de investigadores de Australia, dirigido por la agencia científica CSIRO de aquel país, ha colocado 5 000 sensores de 2,5 mm en abejas de Hobart (Tasmania). El objetivo es mejorar la polinización y productividad en las explotaciones agrícolas, así como entender las causas del colapso de las colonias de estos insectos, cuyas poblaciones están disminuyendo en todo el mundo

Agencia SINC

lunes, 22 de julio de 2013

¿Cómo deciden las abejas dónde instalar su casa?

¿Cómo deciden las abejas dónde instalar su casa? La elección del emplazamiento de un abejorro no es una elección aleatoria de las abejas. Más bien parece una elección sumamente reflexiva donde se tienen en cuenta muchas variables. Además, la elección se toma colectivamente, como editores de Wikipedia.
Pero ¿cómo consiguen miles de abejas ponerse de acuerdo sobre una decisión tan importante? ¿Democracia? ¿Dictadura? No, más bien todo se trata como un mercado de valores.
Cuantas más abejas decidan unirse a determinadas danzas, más atención generará en el resto de abejas. El detalle del proceso fue analizado por dos investigadores, Thomas Seeley (Universidad de Cornell) y Kirk Visscher (Universidad de California en Riverside), que se trasladaron a la isla de Appledore, cerca de la costa sur de Maine, junto a media docena de colonias de abejas.
Tras preparar un enjambre para que fuese en busca de un nuevo nido, situaron cinco cajas de contrachapado de las que se emplean para la cría de abejas a la misma distancia: cuatro de ellas eran malas elecciones para un nuevo nido, mientras que la quinta era un lugar ideal, tal y como explica Peter Miller en su libro La manada inteligente:
La ventaja de la quinta caja respecto a las demás era que ofrecía a las abejas una cantidad ideal de espacio habitable: casi treinta y ocho litros de capacidad frente a los poco más de catorce de las demás cajas, un volumen insuficiente para almacenar la miel, criar a la prole y cubrir el resto de las necesidades de una colonia en expansión.
Para descubrir cómo decidían el lugar idóneo, los investigadores no solo registraron en vídeo el movimiento de todas las abejas, sino que todas ellas, las 4.000 que componían cada enjambre, fueron identificadas con pequeños discos numerados dispuestos en el tórax, así como gotas de pintura en el abdomen.
La clave resultó ser la manera brillante en que las abejas sacaban partido de su “diversidad de conocimiento”, el segundo principio más importante de una manada inteligente. (…) Si mandaban a cientos de exploradoras al mismo tiempo, cada enjambre recogía una información considerable acerca de los alrededores y las cajas para los panales y además lo hacía de forma distribuida y descentralizada. Ninguna de las abejas intentó visitar las cinco cajas para determinar cuál era mejor, ni mostraron sus hallazgos ante un comité ejecutivo para que éste tomara la decisión final como harían los trabajadores de una empresa. En lugar de eso, cada exploradora, centenares de ellas, proporcionaba una información única acerca de las diversas ubicaciones a todo el grupo.
Si una exploradora quedaba impresionada por la danza de otra congénere, podía darse el caso de que volara hasta el lugar en cuestión para comprobar sus virtudes y llevar a cabo su propia inspección, algo que podía tardar hasta una hora. Lo que nunca haría sería seguir ciegamente la opinión de otra exploradora y danzar a favor de una ubicación sin haberla visto antes.
Cuantas más visitas, más “votos” para la ubicación. A medida que más abejas optaban por la mejor caja,disminuía progresivamente el número de exploradoras que abogaban por el resto. Cuando se alcanzaba cierto consenso democrático, las exploradoras emitían una señal especial llamada “el trinar de las obreras”. Este consenso se conseguía cuando había determinado número de abejas en la entrada del nuevo hogar: el umbral para el consenso era de 15.
No es un número baladí: para reunir a tantas abejas en la entrada era necesario que 150 exploradoras cubrieran el trayecto de ida y vuelta entre la caja y el enjambre principal.
Esta clase de elección por conocimiento colectivo también se observa en las hormigas, y sirve para resolver con facilidad el célebre problema del viajante. Bien, en realidad no son hormigas reales, sino virtuales. Podéis leer la historia aquí: Podrías dedicar toda tu vida a escoger el mejor itinerario para estas vacaciones, así que pregúntale a una hormiga.

Fuente: Xatakaciencia

viernes, 3 de mayo de 2013

¿Cómo llegaron las abejas a la Comisión Europea?

¿Cómo llegaron las abejas a la Comisión Europea?: Un insecto volador aparentemente insignificante acaparó la atención de los Estados miembros de la Unión Europea este lunes. Pero "las abejas no son una especie cualquiera". Descubra por qué.