Mostrando entradas con la etiqueta agua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agua. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de junio de 2014

Copiando a la naturaleza, cómo conseguir agua en el desierto de la misma manera que un escarabajo

escarabajo-stenocara-dentata.jpg En el desierto, el escarabajo Stenocara sobrevive gracias a una curiosa adaptación de sus alas. El insecto las extiende por la mañana y recoge el agua del rocío. Posteriormente guarda el agua y así sobrevive otro abrasador día.
Un grupo de investigadores de la Universidad Rice en Houston quieren copiar al escarabajo, construyendo un bosque de nanotubos de carbono con un diseño especial capaz de atrapar el agua del aire de los desiertos y almacenarla para su posterior consumo.
La parte superior de los nanotubos atrae el agua contenida en el aire y la parte inferior del nanotubo repele el agua. La combinación de zonas atrapa el agua en el interior de cada tubo para posteriormente extraerla a una zona de almacenamiento. Lo más interesante del proceso es que no requiere ningún tipo de energía.
Desde luego los nanotubos de carbono son tan pequeños que necesitaríamos bosques enteros de ellos para abastecer poblaciones. Sin embargo se podrían instalar en zonas desérticas depósitos de agua alimentados por nanotubos para el suministro de pequeños asentamientos.
Vía | Universidad Rice
Foto | wikimwdia commons por Lycaon
-
La noticia Copiando a la naturaleza, cómo conseguir agua en el desierto de la misma manera que un escarabajo fue publicada originalmente en Xatakaciencia por Carlos Alcayde.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Estas torres revolucionarias pueden extraer agua potable del aire

Estas torres revolucionarias pueden extraer agua potable del aire.warkatower
Las warkawater son torres recolectoras de agua capaces deabastecer a una familia de siete miembros. Su coste es ínfimo comparado con el de un pozo y permiten mejorar la calidad de vida de toda una comunidad.
Si has leído Dune, de Frank Herbert, tal vez esta idea te resulte familiar. Los cazavientos de los Fremen se utilizaban para atrapar la humedad del aire para convertirla en agua. Desconozco si los creadores de este proyecto han leído el famoso libro, pero la idea del Warkawater es la misma.
Las torres se componen de cinco o seis módulos fácilmente montables
El proyecto que están llevando a cabo el diseñador italiano Arturo Vittori y el arquitecto suizo Andreas Vogler, del estudio Architecture and Vision, se basa en una estructura de bambú fácilmente ensamblable que no requiere la ayuda de maquinaria. En su interior cuenta con un tejido transpirable basado en el nylon capaz de recoger la humedad del aire y que permitirá recolectar entre veinte y treinta litros de agua en una sola noche. Suficiente para abastecer a una familia de siete miembros.
El diseño recuerda a los árboles autóctonos del país, los warka, ya que son vitales para la comunidad. Alrededor de ellos los pueblos y las familias hacen su vida diaria, allí se reúnen y conversan y transmiten conocimientos de generación en generación. Sin embargo estos grandes pilares, tanto sociales como naturales, están desapareciendo.
IMG_9732_01_e25b4e4ed9
Uno de los principales motivos por los que el tercer mundo se mantiene por debajo del umbral del desarrollo es la falta de agua potable. Sin el líquido elemento, ya puedes llevar internet, que no habrá gente para conectarse. Es por eso que este proyecto es vital para Etiopía, donde una torre recolectora de agua costaría menos de 550$ (400 euros aprox.) y un pozo con bomba extractora 14,000$ (más de 10.000 euros). Ya no hay excusa para que estas comunidades puedan desarrollarse. Tener agua potable, a partir de ahora, será más sencillo y los niños, que son los encargados de ir a por agua, podrán estudiar y jugar, que es lo que deben hacer.



ALT1040

martes, 15 de abril de 2014

Informe: Bosques juegan un papel más importante de lo que se creía en la generación de lluvias

Informe: Bosques juegan un papel más importante de lo que se creía en la generación de lluvias.El cambio en la cubierta forestal podría ser el causante de un desplazamiento percibido hacia el este de la zona de lluvias en el sudeste de Asia, dice Douglas Sheil, científico asociado del Centro para la Investigación Forestal Internacional. Fotografía: Fern 40El cambio en la cubierta forestal podría ser el causante de un desplazamiento percibido hacia el este de la zona de lluvias en el sudeste de Asia, dice Douglas Sheil, científico asociado del Centro para la Investigación Forestal Internacional. Fotografía: Fern 40
LIMA, Perú — Los modelos climáticos actuales parecen subestimar el impacto total de la vegetación forestal en los patrones de lluvia, lo que indica que las consecuencias potenciales del cambio de la cubierta vegetal en el aumento de la temperatura global no se pueden evaluar con certeza, muestra una nueva investigación.
Las lluvias irregulares podrían empeorar con la deforestación, según Douglas Sheil, ecólogo de la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida e investigador asociado del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR).
El cambio de la cubierta forestal podría ser el causante de un desplazamiento percibido hacia el este de la zona de lluvias en el sudeste de Asia, con un potencial de impacto regional y global que puede haberse demostrado en la ferocidad de los incendios en Sumatra, Indonesia, en 2013, que causaron una espesa niebla, dijo Sheil.
“La vegetación tiene probablemente un efecto sobre el clima mayor aún de lo que sabemos”, dijo Sheil, quien sostiene en un nuevo documento que los hallazgos requieren atención urgente de los científicos que estudian las plantas y los bosques.
En los trópicos, la pérdida a gran escala de la cubierta forestal se asocia generalmente a menos lluvia y al debilitamiento de los monzones, aunque el pleno impacto de un clima más seco no es todavía entendido completamente por los científicos. Los modelos estándar utilizados para predecir el cambio climático tienen en cuenta las propiedades físicas de los bosques —la manera en que reflejan la luz solar o la fricción creada cuando el viento sopla sobre ellos—, pero pasan por alto los procesos biológicos que podrían afectar el flujo de aire y la formación de nubes de importancia para la producción de lluvia, dijo Sheil.
La precipitación se forma cuando la atmósfera absorbe la humedad de los océanos como vapor de agua, que se condensa y cae como lluvia, granizo o nieve. A nivel mundial, alrededor de dos tercios de esta precipitación vuelve a la atmósfera como vapor de agua, y la mayor parte de eso cae de nuevo a tierra.
Un estudio reciente, citado en el documento de Sheil, mostró que los vientos que viajan a través de los bosques suelen producir más del doble de la cantidad de lluvia que los que soplan sobre la tierra abierta, dando lugar a predicciones de los científicos de que, para 2050, los trópicos podrían ver una disminución de 12% y 21% en las precipitaciones en la estación húmeda y la estación seca, respectivamente.
La transpiración de los árboles
La humedad que los árboles absorben por sus raíces se evapora a través de poros en las hojas llamados estomas. La vegetación puede contribuir hasta en un 90% de la humedad en la atmósfera procedente de la superficie terrestre, mucho más que las estimaciones anteriores, según investigación reciente. Los árboles producen flujos de vapor de agua que suelen ser más de 10 veces mayores que los de la vegetación herbácea por unidad de superficie, superando los producidos por la tierra húmeda o las aguas abiertas. La transpiración “es un proceso biológico activo” que no está reflejado plenamente en la física de los modelos climáticos, dijo Sheil.
Por ejemplo, el aumento de dióxido de carbono en la atmósfera podría dar lugar a bosques más grandes y más densos que almacenen más carbono, dijo, pero también podría afectar la cantidad de humedad atmosférica que ellos producen y, por tanto, la cantidad de lluvia sobre el bosque y en la dirección del viento.
“El aumento de dióxido de carbono reduce la necesidad de que las plantas mantengan sus estomas abiertos. Una respuesta es que cierran sus estomas más, por lo que transpiran menos y pueden producir la misma cantidad de crecimiento con menor transpiración”, dijo Sheil. “Si hay menos transpiración, eso tiene un enorme impacto sobre el clima. Esa es una respuesta biológica activa al aumento de dióxido de carbono; no es solo física”, y no entra en los modelos climáticos basados únicamente en principios físicos, dijo.
La biología y la física pueden estar más estrechamente entrelazadas de lo que se creía, de acuerdo con una idea sobre la forma en que los bosques hacen la lluvia que los mantiene creciendo.
Bomba biótica
Una de las sugerencias más controvertidas es que los bosques influyen en la presión atmosférica. Este concepto, conocido como la “bomba biótica”, postula que el aire húmedo es aspirado a medida que se levanta sobre las regiones boscosas, y luego se condensa y crea un área de baja presión que aspira más aire húmedo, creando un ciclo de retroalimentación positiva.
La deforestación rompe el ciclo, alterando la precipitación y haciéndola más variable, no solo al reducir la transpiración y la formación de nubes, sino también al retardar o interrumpir el flujo de aire hacia el interior de las zonas costeras. Eso significa que llega menos humedad de fuera de la región para caer como lluvia, lo que ocasiona que se seque más el bosque y haya menos transpiración y precipitación. Esto crea un ciclo de retroalimentación negativa que podría —en un escenario extremo— convertir una región de bosque húmedo en un ambiente seco.
“Si los bosques están potencialmente impulsando esas corrientes de aire, cuando se pierde una cantidad significativa de bosque, o la transpiración disminuye con el aumento del dióxido de carbono atmosférico, podríamos esperar ver un debilitamiento de esos vientos”, dijo Sheil. “Y eso es lo que se ha identificado en los trópicos y subtrópicos, aunque todavía no estamos seguros de la causa”.
Del árbol a la nube
Los árboles también influyen en la formación de nubes al emitir a la atmósfera químicos a base de carbono llamados compuestos orgánicos volátiles (COV).
Algunos de estos compuestos se depositan en partículas aéreas diminutas, tales como polvo, bacterias, polen y esporas de hongos. A medida que las partículas crecen con la deposición de COV, promueven la condensación y concentran la humedad resultante, acelerando la formación de nubes, dijo Sheil.
Un estudio encontró 555 COV diferentes en un solo huerto de cítricos en California. Investigación llevada a cabo en la Amazonia sugiere que tales aerosoles pueden jugar un papel clave, tanto en el ciclo hidrológico como en la reproducción biológica en el bosque.
“Es asombrosamente complejo y, en cierto sentido, todavía estamos un poco en la Edad Oscura”, dijo Sheil. “Hay un vínculo, pero realmente no lo entendemos”.
Para más información sobre esta investigación, comuníquese con Douglas Sheil en Douglas.Sheil@nmbu.no


CIFOR

sábado, 8 de febrero de 2014

Publican en línea un nuevo atlas sobre biodiversidad de agua dulce

Se trata del Global Freshwater Biodiversity Atlas,  una herramienta creada en el marco del proyecto BioFresh (Biodiversidad de los ecosistemas de agua dulce: estatus, tendencias, presiones y prioridades de conservación) y financiada por el 7.º Programa marco de la Unión Europea.

Las masas de agua dulce son una fuente de biodiversidad ya que, aunque ocupan menos del 1% de la superficie terrestre, en estos sistemas habita cerca del 35% del total de las especies de vertebrados. Sin embargo, también son los ecosistemas más amenazados de todo el planeta, cada vez más afectados por el impacto del crecimiento de la población humana y el desarrollo económico.

Según el comunicado de la UB, el Global Freshwater Biodiversity Atlas se ha publicado con la colaboración editorial de un grupo de expertos de centros de investigación de todo el mundo, entre los que destacan Núria Bonada, investigadora principal del proyecto BioFresh en la UB; Narcís Prat y Maria Rieradevall, del Grupo de Investigación FEM de la UB, y las antiguas colaboradoras de este grupo de la UB Ana Filipa Filipe y Núria Cid, actualmente en el Centro de Investigación en Biodiversidad y Recursos Genéticos (CIBIO-InBIO, Portugal) y en el Centro Común de Investigación (Joint Research Centre, JRC, Italia), respectivamente.

El nuevo atlas es descrito como “una herramienta innovadora que aporta datos sobre la distribución, el estado y las tendencias relacionadas con la biodiversidad de las masas de agua dulce a escala global, con el fin de mejorar el acceso a la información, así como contribuir a la planificación de estrategias de conservación ecológica y a la toma de decisiones sobre los ecosistemas de agua dulce”.

El portal, que incluye mapas de consulta interactiva, tiene una estructura similar a la de un libro, con los contenidos distribuidos en cuatro capítulos: los patrones de la biodiversidad de agua dulce, los recursos de agua dulce y los ecosistemas, las presiones sobre los sistemas de agua dulce, y la conservación y la gestión.

Además, desde el proyecto BioFresh se hace un llamamiento para que investigadores y gestores puedan aportar más mapas, “con objeto de ir enriqueciendo los contenidos del atlas y así aumentar el conocimiento disponible sobre biodiversidad de los ecosistemas de agua dulce del mundo”.

La UB afirma que la nueva plataforma cuenta con el apoyo de las principales organizaciones internacionales en el ámbito de la investigación y la conservación de la biodiversidad de agua dulce, como la Red de Observación de la Biodiversidad del Grupo de Observaciones de la Tierra (Group on Earth Observations Biodiversity Observation Network, GEO BON), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (International Union for Conservation of Nature, IUCN), el Proyecto Global Water System (GWSP), Conservation International (CI), Wetlands International, The Nature Conservancy (TNC) y el Fondo Mundial para la Naturaleza (World Wildlife Fund, WWF).



The post Publican en línea un nuevo atlas sobre biodiversidad de agua dulce appeared first on EFEverde, noticias ambientales.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Científicos comprueban en Panamá el “efecto esponja” en bosques tropicales

De acuerdo con los investigadores “los bosques tropicales reducen el máximo de escorrentía durante las tormentas y liberan el agua almacenada durante las sequías”, precisa un informe del STRI.
“Sus resultados dan credibilidad a un fenómeno controvertido conocido como el efecto esponja, que está en el centro de un debate acerca de cómo minimizar los daños por inundaciones y maximizar la disponibilidad de agua en los trópicos”, apunta.
El experimento iniciado en fecha no precisada en 700 hectáreas de la cuenca del Canal de Panamá, también conocido como Agua Salud, tendrá una duración de 20 a 30 años, por lo que es el estudio en curso del uso del suelo más grande en los trópicos, según la fuente.
“Nuestro proyecto tiene como objetivo cuantificar claramente los servicios ambientales, tales como el flujo de agua, el almacenamiento de carbono y la conservación de la biodiversidad que los tomadores de decisiones considerarán a medida que evalúan los proyectos de restauración forestal para el manejo de la cuenca”, comentó Jefferson Hall, científico del STRI y director del proyecto.
Durante casi 450 tormentas tropicales, un equipo de científicos de la Universidad de Wyoming (EE.UU.) midió la cantidad de escorrentía en los pastos, pastizales abandonados y tierras forestales como parte de un experimento a gran escala de uso de la tierra en la cuenca del Canal de Panamá iniciada por el STRI.
Los datos recopilados por el personal del STRI y analizados por estudiantes de la Universidad de Wyoming indican que el historial del uso del suelo, tiene efectos complejos a largo plazo.
“Medimos las grandes diferencias en la respuesta hidrológica entre cuencas con distintos historiales de uso del suelo y la cubierta vegetal” comentó Fred Ogden, investigador asociado del STRI y profesor de Ingeniería Civil en la Universidad de Wyoming.
Ogden agrega que “nuestro objetivo final es entender mejor estos efectos e incluir esta comprensión mejorada de un modelo hidrológico de alta resolución que estamos desarrollando para predecir los efectos del uso del suelo en las cuencas tropicales.”
Por su parte, el hidrólogo del STRI y del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), Robert Stallard, afirmó que “el resultado de los picos de tormenta es espectacular”
Stallard desarrolló las estadísticas para el análisis de datos.
“La escorrentía de aguas pluviales de las tierras de pastoreo es mucho mayor que el de las tierras forestales. Los resultados son más claros después de grandes tormentas”, detalló.
Por otro lado, los bosques liberan más agua que los pastizales y los paisajes de uso mixto durante la estación seca, lo que apunta a la importancia de los bosques en la regulación del flujo de agua durante todo el año en climas estacionales.
La evidencia que apoya el efecto esponja hacía falta para los bosques tropicales, lo que ha llevado a algunos a cuestionar su validez.
“Una de las razones por las que no hay más evidencia científica para el efecto esponja es que uno tiene que tomar lo que la naturaleza reparte,” comentó Stallard, ferviente defensor del efecto esponja.
Agregó que “se requiere un compromiso institucional a largo plazo para conseguir buenos resultados. El USGS, el Smithsonian en Panamá, la Universidad de Wyoming y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) tienen los recursos para hacerlo”.
Una grave sequía obligó a las autoridades del Canal de Panamá a imponer restricciones de calado en los buques que transitaron en 1997.
En diciembre del 2010, un gran sistema de tormentas, examinado en este estudio, detuvo el tránsito en el canal durante 17 horas.
El estudio es particularmente relevante para las decisiones de uso del suelo en los trópicos, donde más del 50 por ciento de los bosques son ahora “secundarios” que han vuelto a crecer después de la tala o al dejar de ser pastizales abandonados.
Esta investigación es apoyada por la Red de Observatorios Globales de la Tierra de la Institución Smithsonian, ForestGEO; el Servicio Geológico de EE.UU., la Fundación Nacional de Ciencia de los Estados Unidos; la ACP; la Autoridad Nacional del Ambiente de Panamá (ANAM); el HSBC Climate Partnership; la familia Hoch; Frank Levinson; la Fundación Alberto Motta y Roy y Caryl Cline. EFE

The post Científicos comprueban en Panamá el “efecto esponja” en bosques tropicales appeared first on EFEverde, noticias ambientales.

martes, 16 de julio de 2013

Cáscaras de huevo para absorber metales pesados que contaminan ríos.

Cáscaras de huevo para adsorber metales pesados que contaminan ríos. Investigación del Grupo Interdisciplinario de Estudios Moleculares (GIEM) de la Universidad de Antioquia . Las cáscaras de huevo, disponibles en grandes cantidades en Colombia, son utilizadas por científicos antioqueños para la adsorción de metales pesados como el mercurio, cadmio, zinc, plomo, agentes contaminantes de ríos y quebradas. “Las cáscaras de huevos adsorben estos metales en la superficie logrando así remediar aguas” asegura Natalia Andrea Mendoza, miembro del grupo de investigación Grupo Interdisciplinario de Estudios Moleculares (GIEM) de la Universidad de Antioquia e investigadora del proyecto.

Fuente: DiCYT.