Las crisis son normales en la Naturaleza.
El ejemplo de los lemmings, roedores de la tundra, es muy elocuente:
Cada cierto número de años se produce una explosión de población de dicha especie como consecuencia de la proliferación de alimento vegetal por encima de lo normal, debido a la existencia de condiciones meteorológicas benignas durante un período largo de tiempo dentro del año que también permiten la ampliación de la época reproductiva de la misma.
Pero esas condiciones espléndidas no son eternas y tras ese incremento de población de lemmings se produce también crecimiento demográfico de predadores (como zorro ártico, buho nival) que sirven de controladores de los primeros y, con la vuelta a la normalidad de las condiciones para la producción de alimento, se provoca en los lemmings stress, epidemias y migraciones, que al final se traducen en un desplome demográfico de ellos y también de sus predadores.
Ese desplome tras una situación de bonanza tiene cierto paralelismo con la crisis que estamos viviendo nosotros.
Interesante la comparación. Creo que ha habido, y sigue habiendo todavía, una numerosa población de lemmings y predadores. Esperemos que su desplome demográfico no sea demasiado impactante para otras especies.
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